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El tango encontró en José Rótulo a uno de esos poetas que sabían descubrir una emoción detrás de cada historia. Oriundo de Rocha, Uruguay, donde nació un 29 de octubre de 1905, creció en Montevideo, donde una pasión compartida por el ciclismo lo acercó al pianista Lalo Etchegoncelay. Aquella amistad lo puso en contacto con Romeo Gavioli y abrió las puertas de un mundo que terminaría conquistándolo: el de la música popular.

Aunque había estudiado piano, su destino estaba en las letras. A comienzos de los años cuarenta se instaló en Buenos Aires y comenzó a tejer una trayectoria junto a figuras de primera línea. Edgardo Donato llevó al disco su milonga «Repique del corazón», mientras que «Parece un cuento», con música de Etchegoncelay, obtuvo el reconocimiento de un concurso organizado por la revista «Radio Canción».

La sociedad con Alfredo De Angelis le deparó páginas memorables. «Pregonera», «Alelí», «Pastora» y «Remolino» sobresalieron entre sus creaciones. Esta última, con música de De Angelis, alcanzó una interpretación extraordinaria en la grabación de la orquesta de Francini-Pontier con la voz del zarateño Raúl Berón.

Su inspiración también se encontró con Astor Piazzolla en las canciones de la película «Con los mismos colores», estrenada en 1949. A la actividad autoral sumó su labor en SADAIC, donde llegó a desempeñarse como tesorero.

José Rótulo partió en Buenos Aires el 27 de noviembre de 1965, a los 60 años. Sus versos, nacidos de la sensibilidad romántica de una época, continúan acompañando a un tango que hizo historia y que hoy parece resistirse al olvido.

Autor: admin