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Nació en Montevideo el 26 de octubre de 1894. Luis Viapiana, quien también utilizó el seudónimo de Andrés García, encontró muy temprano su lugar entre guitarras, voces y reuniones criollas. Su camino artístico lo llevó a integrar distintos dúos, entre ellos el que formó con Juan Manuel González en 1928, con actuaciones en teatros, cines, varietés y emisoras radiales.

La composición también ocupó un sitio fundamental en su recorrido. En 1926 dio a conocer la zamba «Tucumana mía», grabada por el dúo Magaldi-Noda. Junto a González, y con letras de Roberto Aubriot Barboza, creó dos tangos de reconocida vigencia: «Quimera» y «As de cartón», registrados por Carlos Gardel. A ese repertorio se sumó «El alma del tango», con versos de Víctor Pérez Petit, que llevó al disco Agustín Magaldi.

Pero Viapiana conservó algo más valioso que una lista de obras: la memoria de quienes compartieron una época irrepetible. En 1958 evocó a Gardel como un hombre reservado ante los desconocidos, aunque expansivo entre amigos, y destacó su especial consideración por los humildes. También recordó la emoción de anunciar por radio la noticia de su partida y una escena desgarradora en la casa del guitarrista Guillermo Barbieri, cuando su viuda le dijo: «¿Sabe Viapiana que el canario no canta?». Era el ave que él mismo le había regalado al músico.

Viapiana partió el 24 de febrero de 1968. Aún suenan canciones y aquellas confidencias que permiten asomarse, desde la palabra de un contemporáneo, a la intimidad de Carlos Gardel.

Autor: admin