El creador que convirtió el entretenimiento en un arte popular: JORGE BELLIZZI, LA PLUMA ETERNA PARA LA TELEVISIÓN Y EL TEATRO | Ranser
Guionista, dramaturgo y productor, Jorge Bellizzi dejó su marca en la pantalla chica argentina con historias que atraparon a varias generaciones. Su oficio, su intuición y su pasión por la televisión hicieron de él un nombre imprescindible de la industria.
El espectáculo tiene sus artesanos, esos hombres que conocen el paño, saben dónde apretar y cuándo aflojar para que la emoción llegue a la platea. Un exponente de lo antedicho fue Jorge Bellizzi, nacido en Buenos Aires el 19 de octubre de 1927. Escritor, dramaturgo y productor, entendió como pocos el pulso del entretenimiento popular.
El teatro lo convocó desde muchacho, pero en 1958 comenzó una relación con los medios que se prolongaría durante décadas. La televisión, su confesado gran amor, encontró en él a un trabajador incansable, capaz de impulsar éxitos como “Jacinta Pichimahuida”, “Simplemente María”, “Alta comedia” y “La comedia del domingo”.
Junto con Abel Santa Cruz escribió los libretos de “Me llaman Gorrión”, “Juan sin nombre” y “El Rafa”, aquella serie que reunió a Alberto de Mendoza y Carlos Andrés Calvo. En 1983, su olfato productor quedó nuevamente de manifiesto con “Amor gitano”, una telenovela prevista para tres meses que, conquistado el público, se extendió a nueve.
También conoció los aplausos del teatro comercial. “Alcoba para tres”, con Mirtha Legrand y Maurice Jouvet, y comedias como “Primero huevo... después pichón” y “30 días de castidad” revelaron su vena humorística.
En 1983 asumió la dirección general de Canal 11. Su trabajo trascendió fronteras mediante coproducciones con Francia y España, mientras sus ficciones encontraban pantallas extranjeras.
Casado con la actriz Beatriz Día Quiroga, Bellizzi partió el 9 de agosto de 2002. Sus historias, sus personajes y la huella de un hombre que supo convertir el oficio de entretener en una vocación de toda la vida todavía perviven.
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