UNA FLORENSE CRIOLLA QUE FLORECIÓ EN LOS ESCENARIOS PORTEÑOS: Celia Louzán, una dama del folclore con alma de cancionista | El Mayolero
Flores la vio nacer y luego crecer entre las teclas del piano y las primeras lecciones de canto. Con una carrera que atravesó el teatro, la radio y el disco, María Celia Louzán dejó su huella en la canción popular argentina, con tangos, aires criollos y recuerdos que aún merecen ser rescatados.
En aquella Buenos Aires donde la canción encontraba refugio en los teatros y las emisoras, Celia Louzán fue templando su vocación sin apuro, pero con firmeza. Había nacido el 19 de octubre de 1909 en el barrio de Flores, y desde muy chica supo que su destino estaba ligado a la música.
Estudió piano y canto, debutó en un conjunto nativo dirigido por Anselmi y Fleurquin y, casi adolescente, se incorporó a la compañía teatral Muiño-Alippi. En 1922 cruzó el océano rumbo a España, donde participó de una prolongada gira que incluyó Barcelona y otras ciudades de la península. Sobre las tablas, los papeles de actriz le abrían la puerta para hacer lo que mejor sabía: cantar.
La vida familiar la apartó durante ocho años del ambiente artístico. Viuda prematuramente, regresó en 1933 a través de Radio Prieto, emisora en la que permaneció una década. El disco también guardó su voz: en 1934 registró con el Trío Los Nativos el vals "Te quiero mucho más" y la habanera "La flor del palmar", popularizada por Mercedes Simone.
Acompañada por Edmundo Rivero y sus guitarristas, o junto a la orquesta de Pedro Sánchez, fue inclinando su repertorio hacia el folclore. Mi Refugio y Achalay Huasi conocieron sus interpretaciones, mientras la radio multiplicaba su presencia. El público la bautizó "La Dama del Folclore".
También dejó su firma autoral en "De todos los penas", sobre música de José María Vicente de Hoyos. Partió el 4 de agosto de 1954, cuando contaba 44 años. Quedó su recuero indeleble, testimonio de una época en la que cantar era, además de un oficio, una manera de pertenecer al alma de un pueblo.
El Mayolero
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